Simpecadera

Aparición del Niño Jesús a San Antonio

Simpecadera

La simpecadera conservada en las dependencias de la parroquia de San Juan Bautista, vulgo de la Palma, de Sevilla es un ejemplo paradigmático del arte mobiliar sevillano en el ámbito religioso del último tercio del siglo XVIII. El rico archivo de la hermandad, en su parte estudiada y publicada, conserva referencias a una “vitrina” (palabra asociada a este tipo de elementos) donde se conservaban bienes de la hermandad sacramental, aunque nada nos hace concretar que se trate de la misma pieza, salvo su mención expresa en el interior de las dependencias del templo y la concomitancia estilística en la franja espacio-temporal donde se hace este armario decorado.

Se trata de una pieza de varios metros de altura, con un espacio central de forma rectangular y no demasiada profundidad, con dos hojas de puertas que se encuentran, como el resto del mueble, decoradas con molduras que forman elementos geométricos decorativos. La parte inferior afila el pie en forma de triángulo apoyado en un vértice, y la parte superior se completa con un frontón mixtilíneo de recuerdos tardobarrocos partido a tres, con una gran peineta central decorativa que proporciona esbeltez a la vitrina, seguramente hasta el friso de la capilla o lugar originario donde se encontrase colocado.

Toda la superficie se encuentra policromada al temple con intervenciones de pintura grasa, en tonos verdosos y azulados propios del arte a caballo entre el final del rococó y la implantación del neoclásico promovido por la oficialidad de la corte y la academia madrileña. Se decora con paños color Jacinto donde reposan manojos de flores y que llenan el espacio de forma simétrica. Preside la parte inferior la encomienda de san Juan Bautista sobre fondo rojo, seguramente añadida con posterioridad.

Esta pieza no ha de ser confundida con la “jaca” que se menciona en la documentación en referencia al lugar donde la Cofradía de penitencia guardaba su ajuar en la época en la que la mencionada simpecadera se labra. Según testimonios de algunos hermanos, se encontraba en la capilla bautismal cuando la misma no tenía uso al suprimirse el papel parroquial. De ahí, fue trasladada en una de las diversas intervenciones efectuadas en el templo al testero izquierdo de la capilla de los Esquivel, y posteriormente ha sido recolocada en el inicio del templo bajo la tribuna del órgano, en la nave del evangelio de San Juan de la Palma.