En la mañana del sábado 31 de mayo de 2025, solemnidad de la Visitación, la Virgen fue traslada desde el Convento de las Hermanas de la Cruz al templo de San Pedro, que jamás había visitado en estos tres siglos, para celebrar Misa Estacional de acción de gracias por los tres siglos en el Templo que, desde comienzos del Siglo XX, quedaría unido a San Pedro como una sola Parroquia.
La Santísima Virgen fue trasladada a las 9 h. hasta la Parroquia de San Pedro, recorriendo el tramo de la calle Santa Ángela de la Cruz que separa el convento del templo parroquial. Para este traslado, la Virgen fue acompañada de un breve cortejo, compuesto por la insignia de Santa Ángela acompañada de dos ciriales, el estandarte corporativo, la presidencia y el cuerpo de acólitos.
Solemne Misa Pontifical de Acción de Gracias en San Pedro
La celebración eucarística comenzó a las 10 h., celebrando y predicando el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. José Ángel Saiz Meneses, Arzobispo de Sevilla.
María Santísima de la Amargura presidió el Altar Mayor de la Parroquia.
El Arzobispo calificó esta celebración de los 330 años en San Juan de la Palma como «una ocasión para renovar el alma de la Hermandad».
Tras finalizar la Solemne Misa Pontifical, el Arzobispo bendijo una placa conmemorativa de la presencia histórica de la Virgen en este día en la Parroquia.
Al término del Solemne Pontifical la querida Hermandad de Montesión hizo entrega de un bellísimo pañuelo para María Santísima de la Amargura, que esa noche portó la Virgen en la procesión de regreso en la que visitó su Capilla ¡Gracias hermanos!
RECUERDOS CONMEMORATIVOS


Tras la finalización del cuarto día de Quinario fue presentada la pintura elaborada por N. H. D. José Ignacio Ortiz Leonisio, la cual ilustró la recordatoria y el libro de la Función Principal que tuvo lugar el 2 de marzo.


Así mismo, en la tarde del lunes 26 de mayo tuvo lugar la presentación de la pintura conmemorativa de la Solemne Misa Pontifical, obra de Dña. Nuria Barrera Bellido, ejecutada sobre tabla en bastidor con técnica mixta. Para la misma, la autora buscó y seleccionó fotografías significativas en la que se observa el cambio en la estética de la dolorosa a lo largo del tiempo ya sea por modas o por circunstancias históricas que han marcado su aspecto, así como por los distintos acontecimientos que han escrito la historia de la Hermandad.



