
San Jorge matando al dragón

Fotografía: José María Pichardo
San Jorge matando al dragón.
Siglo XVI.
Anónimo.
Oleo sobre tabla.
Parroquia de San Juan de la Palma.
De siempre, la iglesia católica ha interpretado la figura de San Jorge como el arma de Dios en la Tierra. Su caballo blanco en el que iba montado, era la iglesia.
La lanza es el arma otorgado por Dios para acabar con la blasfemia, el mal y la tentación representado en el ángel caído, que en este caso, es la figura del Dragón.
Curiosamente tiene mucho que ver con la figura de San Miguel Arcángel, ambos matando al dragón o al demonio con arma de metal, lanza o espada.
En el Medievo, la leyenda nos sitúa a un San Jorge ante una princesa prisionera de un dragón, delante del castillo o de unas murallas de una ciudad en el que su padre es el rey, quien además es quién pide al santo que la rescate en su nombre.
El Caballero lleva en su pecho la Cruz de San Jorge, que no deja de ser la misma que la de San Juan bautista pero con sus colores invertidos. (San Juan cruz blanca y San Jorge cruz roja). Fue un encargo de la parroquia al anónimo artista del XVI y probablemente con el único fin de pedirle protección ante las múltiples enfermedades y epidemias de cólera y peste, (representadas en el dragón) que asolaban por aquel entonces la ciudad.
Jesús Mejías Torres

