
Leyenda de la Palma

Fotografía: José María Pichardo
Leyenda de la Palma.
1754.
Anónimo.
Óleo sobre tabla.
Hermandad de la Amargura.
Este templo se encuentra bajo la advocación de San Juan Bautista pero tiene el sobrenombre “de la Palma”, por una curiosa historia que ha llegado hasta nosotros gracias a una pintura sobre tabla del siglo XVIII, que posee la hermandad de la Amargura.
La anécdota se contaba en el siglo XVII y fue recogida por Ortiz de Zúñiga: un predicador de la parroquia dijo que los herejes debían tener cuidado porque sus blasfemias las oían las paredes y las piedras. Uno de ellos, queriendo contrariarle, declaró junto a la palmera de la plaza que la Virgen no había mantenido su pureza después del parto. Al día siguiente fue a denunciarle un viejo que le había escuchado. El hereje lo negó todo y el tribunal preguntó por el viejo denunciador. Sin embargo, los vecinos le dijeron que llevaba muerto y enterrado muchos años debajo de las palmeras de la plaza. Leyenda de la Palma. Año 1754.
Jesús Mejías Torres

