El Señor del Silencio llevará un codal de homenaje a los donantes de órganos

Once años han pasado desde que el Cardenal Carlos Amigo Vallejo fundiese uno de los cirios de la candelería del paso de la Santísima Virgen de la Amargura como homenaje a los donantes de órganos. Era la primera vez que las Hermandades de Sevilla se sumaban a esta iniciativa.

Y como ya ocurrió en 2008, en la tarde del lunes 8 de abril recibimos una enorme lección cristiana del testimonio de trasplantados y familiares de donantes.

Esta vez será  el Señor del Silencio el que sea iluminado por la “llama de la vida”, después de que N.H. José Ignacio Cabeza colocase uno de los codales del paso de Cristo en memoria de todos los donantes y con el recuerdo en nuestros corazones de nuestra querida hermana Carlota.

En el transcurso del acto, tanto el Doctor Pérez Bernal como nuestro Hermano Mayor, José María Pedernal, así como trasplantados y familiares de donantes, destacaron la generosidad de los donantes y sus familias que, con sus donaciones, convierten el doloroso trance de la pérdida de un ser querido en luz de vida.

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