
El Bautismo de Cristo
Fotografía: Archivo IAPH
El Bautismo de Cristo.
Atribuido a Francisco Varela.
c.a. 1620.
Parroquia de San Juan Bautista de las Cabezas de San Juan (Sevilla).
Óleo sobre lienzo.
Se desconoce quién mando realizar esta obra pictórica y su autoría, pero se viene atribuyendo por la crítica especializada a Francisco Varela, y probablemente esta pintura haya pertenecido siempre a la parroquia de San Juan Bautista de la Cabezas de San Juan, y que se hiciera para su capilla Bautismal donde en la actualidad se conserva.
Se trata de una composición inspirada en un grabado manierista italiano de Cornelis Cort, el cual, a su vez, está basado en una primera composición del pintor Francesco Salviati, respetando el grupo central de este autor y variando la actitud de la figura de Cristo.
La obra presenta un formato horizontal, en cuyo centro, se sitúan Jesucristo y san Juan, mientras que dos ángeles están colocados a la derecha de Jesús sosteniendo la túnica. En el fondo de la escena, se distingue un paisaje de praderas, donde se dibuja en perspectiva, por la zona central del cuadro, desde la lejanía hasta el primer plano, el río Jordán. Este se puede apreciar gracias al espacio existente entre los protagonistas de la escena. En la parte superior central, aparece un rompimiento de
gloria, donde se puede apreciar al Padre Eterno y la paloma del Espíritu Santo entre un cielo con nubes, mientras que en los extremos de los laterales resaltan frondosos árboles. Los personajes del Bautismo, son Jesucristo y su primo san Juan Bautista representados en el momento en que el santo derrama el agua del río Jordán sobre la cabeza de Cristo.
Resaltar como el autor pinta una excelente composición, destacando las figuras principales a los que trata con mayor dedicación en la expresividad de sus rostros, con un dibujo firme, vigoroso y seguro, mientras que dibuja de una manera cuidadosa el fondo del paisaje, completando una perfecta escenografía para esta escena. Con la luz se queda en un discreto naturalismo mientras con el color es tratado de una forma en que se consigue una presición cromática utilizando tonos nítidos y potentes que no dejan lugar a gradaciones o matices.
Gabriel Ferreras Romero

